Lo que debes saber del PH de una piscina

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Uno de los básicos del mantenimiento de la piscina es controlar el PH. Y es que este es uno de los parámetros más importante porque afecta a la química del agua. Por eso, antes de que llegue la época de piscinas, queremos contarte todo lo que debes saber del PH de una piscina. ¡Sigue leyendo!

El PH es una de las magnitudes más importantes junto con la alcalinidad total, la dureza cálcica, el total de sólidos disueltos (TDS) y la temperatura. Estos elementos determinarán el grado de equilibrio que tiene el agua.

Pero antes de abordar todos esos conceptos, queremos aclararlo: ¿Qué es exactamente el PH de una piscina?

Definición del PH de una piscina

A modo de definición breve, podemos decir que el pH es una medida que indica la acidez o la alcalinidad del agua. Se define como la concentración de iones de hidrógeno en el agua. La escala del pH es logarítmica con valores de 0 a 14. El PH neutro es aquel que se encuentra cercano al valor de PH7.

De esta forma, tal y como se aprecia en la gráfica, cuando el agua está por debajo del PH7 hablamos de agua ácida, y cuando el agua está por encima de PH7 entonces hablaremos de agua básica o alcalina.

Evidentemente, tener el PH alejado del valor recomendado para el agua de piscina (límites entre 6,5 a 8) producirá efectos perniciosos para la instalación y, lo que es aún más grave, para la salud de los bañistas.

Los valores límites recomendados para el PH no están determinados al azar. Controlar el PH de una piscina permite alargar la durabilidad y conservación de la instalación acuática, pero también garantiza la salud de las personas que hacen uso de la misma.

Efectos del PH elevado o bajo.

La mayoría de instalaciones descubiertas (y también las cubiertas) utilizan métodos de desinfección basados en cloro (hipoclorito o pastillas de tricloro) o fabricación de cloro (por ejemplo eléctrolisis salina), cuyo poder de desinfección será, prácticamente, nulo cuando el valor del PH supere los límites anteriores.

Es decir, no hay efecto desinfectante del cloro cuando el Ph se encuentra fuera de los valores recomendados. Así pues, por mucho cloro que adiciones a la piscina o produzcas con el clorador, si no controlar correctamente el PH, la instalación no podrá ser desinfectada.

Si el Ph se sitúa en un valor por encima de 8, también producirá otros efectos:

  1. En los materiales del vaso pueden aparecer incrustaciones de sales en las paredes y suelo.
  2. La apariencia del agua se verá afectada y parecerá agua turbia.
  3. Los bañistas sentirán la piel seca y blanquecina.
  4. También puede producir irritación de ojos, nariz y garganta.
  5. Finalmente, personas con pelo de cabello rubio que se hayan bañado en piscina con exceso de Ph, pueden descubrirse mechones de color verdoso en su cabello. ¡En casos extremos el pelo se puede volver completamente verde!

Cabe señalar que este efecto de “pelo verde” es más acentuado en aguas con alto contenido en cobre. El grado de contenido de cobre puede deberse a la propia naturaleza del agua, cuando utilizas agua de pozo con alto contenido en cobre o bien al uso de algicidas en cuya formulación se incluye el cobre. En el segundo caso, no habría efectos perniciosos si se mantienen los parámetros dentro de los límites establecidos.

A modo de conclusión diremos que es imprescindible (y obligatorio en piscinas comunitarias) controlar el PH y para ello el mejor sistema es la instalación de una bomba dosificadora automática de regulación de PH.

¿Tienes alguna pregunta sobre la reforma de tu piscina comunitaria? No dudes en ponerte en contacto con nosotros.

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